TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN E HIPERACTIVIDAD (TDAH)
Los padres que acuden a consulta con sospecha de que su hijo tiene TDAH comentan que han observado que tienden a retrasar el inicio de las actividades, tanto domésticas como escolares, y que, cuando las hacen, se distraen con mucha facilidad. Además, necesitan decirle muchas veces las cosas para que las hagan, son impulsivos y tienen comportamientos disruptivos hacia los demás (discusiones con compañeros, amigos y/o hermanos), dificultad para resolver problemas, falta de pensamiento reflexivo, tienen baja tolerancia a la frustración, bajo rendimiento escolar, inmadurez, falta de atención y de organización, desorden de sus cosas, pierde con frecuencia objetos personales, no gestiona correctamente el tiempo, debido a los despistes comete muchos errores en las tareas escolares y le resulta difícil realizar tareas con autonomía.
El TDAH es un trastorno de origen neurológico caracterizado por un comportamiento impulsivo, que lleva a la persona que lo padece a actuar antes de pensar, en dificultades a la hora de centrar la atención en una actividad concreta, con un nivel de energía muy elevado y una hiperactividad de notable intensidad.
Existen tres subtipos en función de la sintomatología:
Predominante con falta de atención.
Predominante hiperactivo/impulsivo.
Combinada: Presenta falta de atención, hiperactividad e impulsividad elevadas.